FORMACIÓN

El masaje es algo que puedes empezar a aprender, pero que nunca terminarás. Sigue y sigue, y la experiencia continuamente se hace más y más profunda, y más y más elevada. El masaje es una de las artes más sutiles, y no es solo una cuestión de habilidad. Es más una cuestión de amor… Aprende la técnica, y luego olvídala. Entonces sólo siente, y muévete por el sentimiento. Cuando lo has aprendido en profundidad, el noventa por ciento del trabajo se hace por amor, y el diez por ciento por la técnica. Solo con el propio tacto, un toque consciente y amoroso, algo se relaja en el cuerpo.

Osho

Ni el tantra ni el masaje tántrico son una terapia en sí, sin embargo, la profundidad a la que se llega tanto a nivel físico como emocional y espiritual es inmensa. Despierta y reabre grandes heridas y creencias auto-limitantes que condicionan y distorsionan nuestra realidad y nos acompaña amorosamente para traer más consciencia y arrojarles luz a las heridas, a las creencias, a la sombra, liberándonos de emociones reprimidas y estancadas, observando nuestros miedos: a ser abandonados, humillados, rechazados, a la soledad, al vacío, al dolor… El tantra nos invita a darnos cuenta de cuán condicionados estamos por las creencias sociales y religiosas que nos dificulta el vivir una sexualidad plena y satisfactoria, que nos dificultan a vivir en general y nos invita a conocer más íntimamente a ese ser que habita en nosotros y en el otro, a esa esencia divina que nos atraviesa el cuerpo pero que, en muchas ocasiones, desconocemos completamente.
Todo esto hace que el tantra y el masaje tántrico sea profundamente sanador.Tras finalizar el curso, sabrás realizar un masaje tántrico y una sanación sexual aunque solo será el pistoletazo de salida. Hacer el curso no te convertirá en sanador sexual, ése es un camino que hay que construir pasito a pasito y muy conscientemente, práctica tras práctica, masaje tras masaje.

Y cuando tu ego crea que ya lo sabes todo del masaje tántrico o que ya lo controlas a la perfección, se abrirá entonces una dimensión más profunda de la sesión y te sentirás perdido de nuevo, situación idónea para dejarte caer en la sabiduría infinita que habita en ti, en tu maestro interior, en tu conexión con lo divino para que actúe a través de ti y no seas tu quién realice el masaje, tu ego, sino algo más grande que tu, puedes llamarle Dios, Existencia, Universo, Sabiduría Infinita, Gran Espíritu, Gran Misterio o como te de la gana.
Después de casi 10 años dedicándome al masaje tántrico, de haberme formado con Anand Rudra, Kurma Rajadasa, Maite Domenech, Manu García, David Alcalde, Xavi Domenech y Astiko, de haber explorado el mundo del masaje erótico y participado en talleres de Tantra con Daniel OdierRonald Fuchs, Jordi Gatell, Lara Carbu… además de formarme en Codependencia e Integración del Niño Interior, Rebirthing, Psicoterapia Transpersonal y Terapia Regresiva, aún sigo sintiendo que no se nada. Por eso sigo formándome en masaje y en tantra, y seguiré haciéndolo en un futuro. Aún se puede investigar más, aprender y profundizar mucho más, éste es un camino de por vida.

Y aunque las formaciones son importantes porque ofrecen una estructura y una metodología, lo más importante para realizar un masaje tántrico o una sanación sexual no puede aprenderse en ningún curso, surge en algún momento de tu vida, de tu interior, de tu corazón y cuando aparece es arrollador y mágico, porque no eres tú ni tu técnica lo que ayuda a sanar al otro, sino tu amor y compasión por él.


Y eso, no puede aprenderse en ninguna formación.

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